El Banco Central Europeo (BCE) subió este jueves 15 de diciembre los tipos de interés en 0,50 puntos porcentuales y elevó sus previsiones de inflación hasta el 6,3% en 2023.

El BCE apostó por un giro monetario más moderado que en meses anteriores, al tiempo que manifestó su determinación de combatir la inflación. La inflación subirá al 6,3 % el próximo año, frente al 5,5 % pronosticado anteriormente, antes de caer al 3,4 % en 2024 y al 2,3 % en 2025, cerca del 2 % pronosticado más adelante.

La tasa de depósitos bancarios, la más observada del instituto emisor, cerrará el año en 2%, el nivel más alto desde 2008. Meses atrás estaba en territorio negativo.

Este endurecimiento monetario en un contexto de ralentización económica es una opción delicada, pero los guardianes del euro creen que sería peor dejar que los precios siguieran subiendo.

Al igual que la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) el miércoles y el Banco de Inglaterra (BoE) el jueves, el Eurobank decidió frenar el ritmo de las subidas, en un giro monetario más moderado.

Sin embargo, la institución emisora ​​del euro, con sede en Frankfurt, se mantendrá firme frente a la inflación. El BCE decidió reducir el balance de activos, tal y como prometió su presidenta, Christine Lagarde, en la reunión de octubre.

La subida de precios se mantendrá por encima del objetivo del BCE del 2%, según las previsiones publicadas el jueves.

La inflación subirá al 6,3 % el próximo año, frente al 5,5 % pronosticado anteriormente, antes de caer al 3,4 % en 2024 y al 2,3 % en 2025.

La institución no prevé una recesión en la eurozona el próximo año, pero redujo su previsión de crecimiento al 0,5% en 2023. Su previsión anterior era del 0,9%. Para 2024, el BCE prevé un crecimiento del 1,9%.

Las nuevas previsiones de inflación y crecimiento no sentaron bien a las principales bolsas europeas, que cerraron este jueves con fuertes pérdidas: 3,28% en Fráncfort, 3,09% en París, 3,45% en Milán y 1,70% en Madrid.

A la luz de las últimas proyecciones, el BCE no descarta volver a subir los tipos, dado que “la inflación sigue siendo excesivamente alta y se prevé que se mantenga por encima de su objetivo durante demasiado tiempo”, ha declarado el Consejo de Gobierno en un comunicado.

Es “una decisión con un tono bastante belicoso”, analizó Jens-Oliver Niklasch, del banco LBBW.

“Se esperaba el aumento de las tasas de interés. Pero el hecho de que puedan seguir aumentando probablemente al mismo ritmo sorprenderá a más de uno”, añadió.

La aceleración de la inflación se desaceleró un poco desde noviembre. Ese mes llegó al 10%, frente al 10,6% del mes anterior. La desaceleración se explica en parte por una moderación en el alza de los precios de la energía.

Combatir la inflación también significa desviar abundante liquidez de las cuentas bancarias.

Para ello, el BCE endureció en octubre las condiciones de sus antiguos megapréstamos baratos a los bancos (llamados TLTRO, por sus siglas en inglés).

Esta política está dando sus frutos, ya que los bancos han declarado su voluntad de reembolsar anticipadamente casi 750.000 millones de préstamos, de un saldo vivo de 2,1 billones.

¡Copiado!

En Costa Rica, el Banco Central, por su parte, frenó sus ajustes de tasas al mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 9%, el mismo nivel pactado a fines de octubre. Con esta decisión, la Central pone un pequeño freno a sus ajustes, que vienen subiendo de forma consecutiva desde el mes X. El TPM ha registrado una agresiva suba de 825 puntos básicos desde el 16 de diciembre de 2021, al pasar de 0,75% a 9% en menos de doce meses.

Leer la nota Completa

By Nacion

San Carlos Digital, es un Diario y sitio web de CR dedicado a compartir noticias nacionales de San Carlos en ese país, y también todo lo concerniente a entretenimiento y economía.