Las proyecciones actuariales más recientes de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) demostrar que el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) tendrá un saldo financiero deficitario en 2023entonces empezará consumir las pocas reservas que tiene. Este déficit financiero seguirá ampliándose cada año durante los próximos 15 años, lo que incluye el estudio actuarial elaborado por la institución. Si estas proyecciones se confirman, el SEM será insolvente en tres años.

El motivo se debe, por un lado, al incremento de los gastos de seguros, tanto administrativos como de prestación de servicios. Por otro lado, los ingresos por cotizaciones no están aumentando tanto debido al proceso de envejecimiento de la población, que no debería ser una sorpresacomo la alta tasa de desempleo, el aumento de la informalidad y la caída en la tasa de participación laboral producto de la pandemia.

Esta situación pone a la CCSS en una encrucijada entre cobrar más —en un país donde la carga de trabajo está entre las más altas del mundo— o vea deteriorada la calidad y cantidad de los servicios que brinda, como ya lo han evidenciado las largas listas de espera para recibir atención médica. El problema no consiste únicamente en la necesidad de generar más recursos, ya que existe un amplio campo para optimizar costes. Además, se debe cambiar el paradigma para pasar de un modelo de atención a uno de prevención de problemas de salud, como ocurre en países con sistemas de salud mucho mejores que el costarricense.

problemas de ccsme no son solo responsabilidad de la CCSSentonces constitucionalmente el Estado es el garante financiero de la institución. Por lo tanto, el Ministerio de Hacienda debería ser el más interesado en promover los cambios necesarios para hacer financieramente viable el seguro, dado el impacto que tendría el déficit financiero de la SEM en las finanzas públicas.

Lo que no se mide no se puede valorar. Desde el punto de vista administrativo, un paso fundamental es conocer los costos de cada trámite dentro de la CCSS. No hay estadísticas que permitan comparar qué centros de salud de la CCSS son más eficientescon el propósito de replicar esos ahorros en los procesos.

Por otro lado, sería positivo conocer los centros de salud que producen mejores resultados en la atención de padecimientos específicos. Esto permitiría aprovechar economías de escala y especializar estos centros de salud en la atención de estas condiciones para lograr una atención más rápida y efectiva.

Al mismo tiempo, si se conocieran los costos de atención de cada procedimiento, se podrían buscar alternativas menos costosas en centros de salud privados que logren brindar una atención más rápida para reducir las crecientes listas de espera. como se informó La Naciónla poca evidencia que existe muestra que la eliminación del funcionamiento de 117 Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS) administrados por cuatro cooperativas significaría un aumento de 62% en los costos para la CCSS, según estudios de la Dirección Actuarial.

Las nuevas fuentes de financiación también son clave. Se debe cambiar la idea de que la salud solo se puede financiar con cargas de trabajo, dada la dualidad que existe entre el mercado formal e informal. Los hospitales más conocidos del mundo financian más de la mitad de sus operaciones no cobrando a los pacientes, sino generando recursos a través de la investigación biomédica. En Costa Rica el tema apenas comienza, a pesar de que en el país operan las principales empresas del sector médico mundial.

Para ello, Costa Rica cuenta con una poderosa herramienta, como es la Historia Clínica Digital Única en Salud (EDUS), en la que se han invertido miles de millones de colones y no se le ha dado todo su potencial. Hoy el EDUS es de uso exclusivo de la CCSS, pero la institución no permite su integración con la red de hospitales privados. Debe entenderse que su uso generalizado favorece a todas las partes, pero especialmente al paciente, que puede recibir una atención más rápida y menos costosa. En este sentido, retomar el rol rector del Ministerio de Salud sería fundamental para integrar el sector y definir los parámetros para que este sistema de información sea beneficioso para todos los participantes y para el desarrollo de la industria de la investigación biomédica.

por último, debemos alejarnos de la idea de que la atención médica es gratuita. En realidad no lo es, porque los pacientes hoy pagan el costo de la atención en términos de listas de espera, lo que implica una disminución de la esperanza de vida media de la población y un empobrecimiento de la familia del paciente. Además, esta supuesta gratuidad implica una mayor saturación del sistema. En otros países esto se ha solucionado implementando la figura del copago, que podría ser exonerado en casos muy calificados, utilizando el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (SINIRUBE).

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By Nacion

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